La ciencia detrás de la nueva fórmula de PCOS Zen

The science behind the new PCOS Zen formula

Qué es el SOMP y cómo lo aborda la fórmula

El SOMP (Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino) es uno de los trastornos endocrinos más frecuentes en mujeres en edad fértil. Es la nueva denominación oficial de lo que hasta mayo de 2026 se conocía como Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP); el cambio, consensuado internacionalmente y publicado en The Lancet, refleja mejor que la condición afecta a las hormonas, el metabolismo y la salud general, y no solo a los ovarios. Durante los próximos años convivirán ambos nombres.

Se asocia habitualmente a ciclos menstruales irregulares, resistencia a la insulina y un exceso de andrógenos que puede traducirse en síntomas como acné, hirsutismo o dificultades ovulatorias. Por eso la fórmula de PCOS Zen trabaja de forma simultánea sobre sus tres dimensiones: la hormonal, la metabólica y la reproductiva. Y por eso la hemos reformulado a partir de la evidencia científica más reciente. Los dos cambios principales son:

  • El ratio de Myo-Inositol a D-Chiro-Inositol pasa de 40:1 a 105:1.
  • La berberina pasa a forma liposomal.

A continuación explicamos el porqué de cada uno y qué hace cada activo.

Los inositoles: el corazón de la fórmula

El inositol es una molécula presente de forma natural en el organismo y en muchos alimentos. En el cuerpo existen dos formas relevantes para la salud ovárica:

  • Myo-Inositol (MI): interviene en la señalización de la FSH (la hormona folículo-estimulante) dentro del ovario. Es decir, resulta clave para que el folículo madure correctamente y para el equilibrio hormonal ovárico.

  • D-Chiro-Inositol (DCI): participa sobre todo en la señalización de la insulina en tejidos periféricos como el músculo, el hígado o el tejido graso.

Ambos son útiles, pero cumplen funciones distintas. Y ahí está la clave del cambio de ratio.

Por qué el ratio 105:1

El ratio 40:1 se popularizó porque es la proporción de Myo-Inositol y D-Chiro-Inositol que encontramos en el plasma sanguíneo de una persona sana. Durante años se asumió que esa era la proporción de referencia para cualquier suplemento.

Sin embargo, la investigación de los últimos años ha matizado esta idea: cada tejido tiene su propio equilibrio de inositoles, y el plasma no es el ovario. De hecho, en el tejido ovárico la proporción es de aproximadamente 100:1, es decir, muchísimo Myo-Inositol y una cantidad muy pequeña de D-Chiro-Inositol [1].

¿Por qué importa esto? Porque el ovario es un órgano donde el Myo-Inositol debe predominar de forma clara. Un exceso relativo de D-Chiro-Inositol en el ovario no aporta beneficio adicional y, según la evidencia disponible, puede resultar contraproducente para la función ovárica y el equilibrio de andrógenos [1][2].

Con el ratio 105:1 nos acercamos mucho más a esa proporción natural del ovario. Además, se sitúa entre dos escenarios que la ciencia ya ha estudiado con buenos resultados: el Myo-Inositol solo y la combinación Myo-Inositol + D-Chiro-Inositol en proporciones clásicas [2][4]. En la práctica, esto significa maximizar el componente más relevante para la función ovárica (el Myo-Inositol) manteniendo una pequeña aportación de D-Chiro-Inositol para su papel metabólico.

Dicho de forma sencilla: más de lo que el ovario necesita, y menos de lo que no le hace falta.

Berberina, en forma liposomal

La berberina es un compuesto de origen vegetal muy estudiado en el contexto del SOMP. Ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina y el perfil lipídico, y actúa como agonista de GLP-1 [3]. Es, por tanto, un aliado importante en la parte metabólica de la fórmula.

El inconveniente de la berberina convencional es doble:

  • Tiene una biodisponibilidad muy baja, por lo que gran parte de la dosis no llega a absorberse.

  • Esa fracción no absorbida permanece en el intestino y es la principal responsable de las molestias digestivas (náuseas, sobre todo) que algunas personas experimentan al tomarla.

La forma liposomal aborda las dos cosas a la vez. Al encapsular la berberina en liposomas, se mejora su absorción y, al reducir la cantidad de berberina libre que queda en el intestino, se mejora también la tolerancia digestiva. El resultado es una fórmula que mantiene el efecto metabólico buscado con una experiencia más cómoda para quien la toma.

El resto de la fórmula, activo a activo

PCOS Zen no es solo inositoles y berberina. La fórmula incluye micronutrientes seleccionados por su papel en el metabolismo hormonal, la regulación de la glucosa y la fertilidad:

  • Zinc: contribuye a la fertilidad, al metabolismo de los carbohidratos y a la función inmunitaria [5].

  • Vitamina B6: participa en el equilibrio hormonal, la reducción de la fatiga y el metabolismo energético [6].

  • Vitamina B9 (L-Metilfolato de calcio): apoya la división celular y la función psicológica. Usamos la forma metilada, directamente aprovechable por el organismo [7].

  • Selenio: contribuye a la función tiroidea y protege frente al estrés oxidativo [8].

  • Cromo: ayuda a regular la glucemia al mejorar la acción de la insulina [9].

  • Vitamina D3: interviene en la salud ósea y muscular (incluida la musculatura uterina) y en el sistema inmunitario [10].

  • Vitamina B12: esencial para la formación de glóbulos rojos, el metabolismo celular y el sistema nervioso [7].

En conjunto, son 10 ingredientes que actúan sobre las tres dimensiones del SOMP: la hormonal, la metabólica y la reproductiva.

PCOS Zen es un complemento alimenticio y no sustituye una dieta variada y equilibrada ni un estilo de vida saludable. No superar la dosis diaria recomendada. Si estás embarazada, en periodo de lactancia, en tratamiento con hipoglucemiantes o tienes alguna condición de salud, consulta con tu profesional sanitario antes de empezar.

Referencias

Cambio de nomenclatura SOP a SOMP: consenso internacional publicado en The Lancet (mayo de 2026), respaldado por 56 organizaciones científicas y de pacientes y por la Organización Mundial de la Salud.

[1] Unfer, V., Dinicola, S., Laganà, A. S., & Bizzarri, M. (2020). Altered Ovarian Inositol Ratios May Account for Pathological Steroidogenesis in PCOS. International Journal of Molecular Sciences, 21(19), 7157. https://doi.org/10.3390/ijms21197157

[2] Lete, I., Martínez, A., Lasaga, I., Centurión, E., & Vesga, A. (2024). Update on the combination of myo-inositol/d-chiro-inositol for the treatment of polycystic ovary syndrome. Gynecological Endocrinology. https://doi.org/10.1080/09513590.2023.2301554

[3] Jurgiel, J., Graniak, A., Opyd, P., Zawodny, T., & Lis, M. (2024). The role of berberine in polycystic ovary syndrome, a summary of knowledge. Ginekologia Polska, 95(4), 276-284. https://doi.org/10.5603/gpl.95138

[4] Kachhawa, G., Senthil Kumar, K. V., Kulshrestha, V., Khadgawat, R., Mahey, R., & Bhatla, N. (2022). Efficacy of myo-inositol and d-chiro-inositol combination on menstrual cycle regulation and improving insulin resistance in young women with polycystic ovary syndrome: A randomized open-label study. International Journal of Gynaecology and Obstetrics, 158(2), 278-284. https://doi.org/10.1002/ijgo.13971

[5] Dhar, S., Yadav, R., & Tomar, A. (2024). Serum Zinc Levels in Women with Polycystic Ovarian Syndrome are Lower as Compared to Those without Polycystic Ovarian Syndrome: A Cohort Study. Journal of Human Reproductive Sciences, 17(1), 25-32. https://doi.org/10.4103/jhrs.jhrs_8_24

[6] Jovanovic, F., Sudhakar, A., & Knezevic, N. N. (2022). The Kynurenine Pathway and Polycystic Ovary Syndrome: Inflammation as a Common Denominator. International Journal of Tryptophan Research, 15, 11786469221099214. https://doi.org/10.1177/11786469221099214

[7] Carrasco-Cabezas, M., Assmann, T. S., Martínez, P., Cerpa, L., Calfunao, S., Echiburú, B., Maliqueo, M., Crisosto, N., & Salas-Pérez, F. (2024). Folate and Vitamin B12 Levels in Chilean Women with PCOS and Their Association with Metabolic Outcomes. Nutrients, 16(12), 1937. https://doi.org/10.3390/nu16121937

[8] Zhao, J., Dong, L., Lin, Z., Chen, L., & Li, Z. (2023). Effects of selenium supplementation on Polycystic Ovarian Syndrome: A systematic review and meta-analysis on randomized clinical trials. BMC Endocrine Disorders, 23(1), 33. https://doi.org/10.1186/s12902-023-01286-6

[9] Hamsho, M., et al. (2025). Therapeutic effects of chromium supplementation on women with polycystic ovarian syndrome: A systematic review and meta-analysis. Endocrinología, Diabetes y Nutrición. https://doi.org/10.1016/j.endinu.2025.501578

[10] Kazeminia, M., et al. (2024). The effect of vitamin D on the hormonal profile of women with polycystic ovarian syndrome: a systematic review and meta-analysis. Middle East Fertility Society Journal, 29, 45. https://doi.org/10.1186/s43043-024-00201-w


Escrito por: David Valhondo - Director General Adjunto / Químico